Tanto Cristina Fernández, como Axel Kicillof, representan cuadros políticos que logran unificar el campo nacional y popular.
El ataque contra ellos, contra su figura, por parte de los medios de comunicación hegemónicos, de grupos económicos concentrados, de la derecha nacional e internacional, no es casualidad, sino causalidad; los atacan y en el caso de Cristina la lograron sacar del juego político justamente por lo que representa y los sectores que defiende, que son nuestros sectores, el de los trabajadores y los desposeídos; para el poder real, el poder de la clase dominante, Cristina es el mayor peligro para sus intereses.
Las posturas trotskistas que la equiparan al enemigo, por lo general ignorar una realidad política que es dialéctica, y fundamentalmente ignoran la correlación de fuerzas existentes. Defender a Cristina, Y ahora también a Axel no es culto a la personalidad, es defender lo logrado a nivel de derechos alcanzados, consciencia, unidad y organización del frente popular en nuestro país. Que en este caso, esta representado por Fuerza Patria, o como se llame a futuro.