Según la guía política marxista-leninista, la diferencia se refiere a su etapa histórica de construcción, el Socialismo es una etapa previa y el Comunismo es una etapa posterior.

  Así como el capitalismo no surgió de un día para otro, la construcción de una organización social nueva, tampoco será de una día para otro. Existen en el medio, procesos históricos de lucha con avances y retrocesos, movimientos de masas con distinto grado de conciencia política. Por ello se dice que en el socialismo no se crea una sociedad igualitaria en términos económicos, pero si se propone acortar las diferencias y una sociedad equitativa, que no implica que todos tengan lo mismo, sino que todos tengan satisfechas sus necesidades (techo, trabajo, alimentación, salud y educación).

Aún así, los residuos del capitalismo perdurarían arraigados por un buen tiempo. Ya en el comunismo, los valores estarían bien pulidos y las masas alcanzarían un alto nivel cultural y de conciencia, lo que llevaría a la idea sostenida por el Che denominada “Un hombre nuevo”.-

Se suele resumir la diferencias entre ambos con dos máximas: la del socialismo sería: “A cada cuál según su esfuerzo realizado” esto es que quien trabaja más, gana más, el trabajador especialista gana más que el trabajador no calificado. Mientras que en el comunismo la máxima seria: “a cada cual según su capacidad a cada quien según su necesidad“, esto es, que aportas a la comunidad según tu capacidad, y recibes según tu necesidad -aunque no tengas capacidad de producir-.

Por lo tanto, para los marxistas-leninistas, no  hay diferencias excluyentes, somos socialistas orientados por ideales comunistas.